Aprende a reconocer la expresión facial de las 7 emociones básicas en el rostro de los políticos

No sabemos a ciencia cierta si la cara es el espejo del alma, pero está demostrado que el rostro refleja las emociones mejor que ninguna otra parte del cuerpo. Nuestra cara puede decir mucho, no solo sobre cómo nos sentimos, sino también sobre nuestra forma de ser, pensar y actuar. De ahí la importancia de aprender a distinguir correctamente el significado de las expresiones faciales, si queremos desarrollar nuestra inteligencia emocional, mejorar nuestras relaciones, comprender a los demás y entendernos a nosotros mismos.

En el caso de los líderes mundiales la cosa no es diferente, solo un poco más difícil, dado el exceso de formalidad y control conductual que ha desarrollado la comunicación política. Sin embargo, unas pocas claves y algo de entrenamiento bastan para identificar también en ellos las siete emociones básicas: alegría, sorpresa, tristeza, miedo, ira, asco y desprecio.

Lo más importante es recordar que las expresiones faciales deben leerse siempre en conjunto con el resto del lenguaje verbal y no verbal, y para interpretarlas correctamente es necesario considerar el contexto en el que se producen.

Una cuestión neurocultural.

Está científicamente demostrado que las siete emociones básicas son universales y genéticas -comunes en todos los humanos y compartidas con otros primates-, pero los estímulos desencadenantes varían en función de la cultura y la socialización del individuo.

Este enfoque neurocultural fue desarrollado por el psicólogo norteamericano Paul Ekman, considerado el mayor experto en expresiones faciales del mundo, y co-autor del Sistema de Codificación de Acción Facial (FACS), en el que se identifican y catalogan cada una de las acciones de los músculos de la cara (AU). Cada emoción básica tiene su propia y compleja combinación de acciones, aunque para simplificar su aprendizaje hemos reducido a continuación las más importantes. Un repaso a estos siete líderes mundiales es suficiente para hacernos una idea:

Donald Trump, alegría

  • La alegría es la única emoción básica de valencia positiva.

La alegría se identifica principalmente por el ascenso de las comisuras de los labios (AU 12) y por las “patas de gallo” que se forman en los ojos (AU 6), al subir los párpados inferiores y las mejillas, como consecuencia de la movilización de los músculos orbiculares y cigomáticos, respectivamente. Cuando no se registra la AU 6 la sonrisa no es auténtica, sino social. Cuando suben las comisuras sin separación de los labios, la sonrisa puede ser filtrada y suele esconder entonces otra emoción.

La alegría es una de las emociones más fáciles de reconocer y que se identifica a mayor distancia. En la fotografía, el primer presidente norteamericano, Donald Trump, nos muestra una expresión de alegría prototípica y una sonrisa espontánea, poco frecuente en sus imágenes públicas.

Boris Johnson, sorpresa

  • La sorpresa es la única emoción básica de valencia neutra.

La expresión de sorpresa suele ser la más breve, y evoluciona rápidamente en positivo (alegría) o negativo (miedo, ira…). Se caracteriza por la elevación de las cejas hacia el exterior (AU 2) con la acción del músculo frontal, la apertura desorbitada de los ojos (AU 5) por la acción de los músculos orbiculares, y la caída de la mandíbula (AU 26) provocada por la acción involuntaria del músculo borla del mentón, como vemos en la cara del primer ministro británico, Boris Johnson. La caída de la mandíbula no debe confundirse con la apertura intencionada de la boca, en la que intervienen los músculos masticadores.

Cuando la elevación de las cejas se realiza de forma voluntaria no es una expresión de sorpresa, sino un gesto ilustrador o emblemático vinculado con la exclamación, el énfasis o el saludo, entre otros posibles significados. La diferencia se aprecia fácilmente, porque cuando se trata de un gesto los párpados superiores no suelen ascender.

Justin Trudeau, tristeza

  • La expresión de tristeza se aprecia fácilmente en la boca.

La tristeza se reconoce sobre todo por la depresión de las comisuras de los labios (AU 15), y por las arrugas que aparecen en el centro de la frente cuando los músculos frontal y superciliar elevan los extremos interiores de las cejas (AU 1). Incluso cuando el ascenso es muy leve, como ocurre en la imagen del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, las arrugas aparecen dibujadas. Este patrón expresivo suele ir acompañado de la caída de los párpados superiores, una acción que puede responder también al aburrimiento, el sueño o el inicio de la pena.

En ocasiones, la expresión de tristeza puede ir acompañada de tensión en los párpados, la mirada perdida o los ojos acuosos. Un detalle: cuando la barbilla sube mucho por la acción de los músculos cuadrado barba, triangular y borla, produce la protusión del labio inferior, los típicos “pucheros” en los niños, lo que indica un intento de contener la tristeza.

Angela Merkel, miedo

  • La expresión facial del miedo no debe confundirse con la sorpresa.

El miedo se identifica principalmente por la elevación de los párpados (AU 5) y la exhibición de los globos oculares desorbitados. También se aprecia en la retracción de las comisuras (AU 20), cuando los labios se estiran horizontalmente por efecto de los músculos risorio y bucinador. El cuello también puede retraerse y apretarse, por la tensión del músculo cutáneo.

Un truco:  en caso de confusión con la sorpresa, el miedo se confirma cuando las cejas vuelven a su posición y los párpados continúan elevados. En la imagen, la canciller alemana Ángela Merkel muestra una expresión prototípica de miedo en grado inicial o sutil.

Benjamín Netanyahu, ira

  • La expresión de ira se concentra siempre en el entrecejo.

La ira se reconoce rápidamente por el ceño fruncido (AU 4), cuando las cejas bajan y se juntan entre los ojos y la nariz por acción de los músculos superciliar y piramidal. También se produce tensión en los párpados (AU 7) y la mirada, y la mandíbula se desplaza hacia adelante (AU 29).

Otra característica de la ira es la exhibición de los dientes, como hace el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. El enfado alcanza su máxima expresión cuando se muestran también los dientes superiores.

Un truco: en caso de duda, la ira puede confirmarse comprobando cómo se aproximan los párpados superiores a las cejas.

Vladimir Putin, asco

  • Identificar el asco en la cara es una cuestión de olfato.

El asco se caracteriza principalmente por la forma de arrugar la nariz (AU 9), como hacemos cuando algo nos huele mal o causa repugnancia. La expresión suele acompañarse de la elevación del labio superior (AU 10) y la depresión del inferior (AU 16), que expone más superficie mucosa de la habitual.

Cuando el asco es muy leve o intenta reprimirse, la elevación del labio superior puede ser mínima, pero la activación del pliegue nasolabial siempre lo confirma, como en la imagen del presidente ruso, Vladimir Putin.

Pedro Sánchez, desprecio

  • El desprecio es la única emoción básica de expresión unilateral.

El desprecio es la única emoción básica que se expresa en un solo lado de la cara, con la retracción y elevación de una de las comisuras de los labios (AU 14).  El movimiento presenta cierta complejidad, al actuar de forma combinada los músculos cigomáticos, elevador común, canino y dilatador de las fosas. Estos dos últimos causan la movilización también de la nariz, lo que en ocasiones lleva a confundir el desprecio con el asco.

El truco para distinguirlos: la unilateralidad del movimiento -se produce en un solo lado de la cara-, como se puede apreciar en la fotografía del presidente español, Pedro Sánchez.

Sugerencias bibliográficas

Álvarez de Arcaya, H. (2003). La comunicación no verbal. Interrelaciones entre las expresiones faciales innatas y las aprendidas. Gazeta de Antropología, 19.

Ekman, P. (2003). El rostro de las emociones. Barcelona. RBA. 

Gordillo, F. et al (2013). La expresión facial de las emociones: Historia y aplicaciones. Ciencia cognitiva, 7:1, 19-21.

Matsumoto, D. et al (2013). Lectura de la expresión facial de las emociones: Investigación básica en la mejora del reconocimiento de las emociones. Ansiedad y estrés, 19 (2-3), 121-129