La importancia del contexto en la interpretación de las expresiones y los gestos

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¿Qué le ocurre

a Sofía Loren?

Dos buenas razones

(o la importancia del contexto)

¿Qué pasaba por la cabeza de Sofía Loren en el momento de esta fotografía? ¿Reconoces la emoción que expresa su rostro? ¿Estaba escandalizada, o sentía envidia? ¿Fue espontánea o estaba actuando para los fotógrafos? Está claro que la célebre actriz italiana tenía dos buenas razones para comportarse de esta manera, y no estaban precisamente en el generoso escote de la exuberante Jayne Mansfield.

Como explica el profesor Fernando Gordillo (2013), “la función de la expresión facial de las emociones ya no se limita a informar de posibles peligros o a facilitar la integración grupal. En el ámbito social surgen sutiles matices en la percepción e interpretación de la expresión facial, que son reflejo de la diversidad y complejidad de nuestras motivaciones, necesidades y, por supuesto, del contexto personal y cultural que las engloba”.

Al contexto, precisamente, nos referimos en esta ocasión, porque el análisis de una imagen como esta no puede realizarse sin su contextualización previa. Los gestos y expresiones no pueden interpretarse de forma aislada, sin tener en cuenta no solo su jerarquía y prevalencia, sino también las circunstancias en las que se registran. En este caso, es de gran relevancia saber que la imagen fue tomada en 1957, durante una cena en el Romanoff, uno de los locales más chic de Beverly Hills. La clave: se trataba de una fiesta en honor a Sofía Loren, a quien Jayne Mansfield decidió eclipsar aquella noche. A partir de ahí, iniciamos el análisis.

¿Envidia? ¿Sorpresa?

La envidia ha sido una de las interpretaciones más frecuentes de esta imagen en los últimos cincuenta años. Sin embargo, un análisis minucioso de las expresiones faciales de Sofía Loren nos hace concluir algo distinto. Recurrimos al FACS (Facial Action Coding System)  para codificar con precisión dos acciones muy reveladoras en la parte inferior de su cara:

EF_Sofía Loren

AU14A. Hoyuelo en grado sutil unilateral: indica desprecio/desaprobación. AU21B. Apretar el cuello en grado leve: refuerza la desaprobación. En cuanto a la parte superior del rostro, lo primero es descartar la aparente sorpresa: la posición de las cejas elevadas no es en realidad una acción (AU2), sino su disposición habitual, como hemos confirmado con el patrón basal de la actriz en aquellos días. En nuestra opinión, la clave de su llamativa mirada de reojo está en la posición de los párpados superiores, que aparecen caídos, en una expresión más cercana a la tristeza que a ninguna otra emoción básica. No podemos saber si la actriz italiana sentía realmente envidia de Jayne Mansfield, pero de lo que sí estamos seguros es de que su cara no la expresa en esta imagen, ni en ninguna otra de aquella noche. Su expresión facial parece indicar desaprobación y tristeza, no exenta de cierta afectación moral.  

Imitaciones imperfectas

El problema de una expresión facial auténtica y espontánea -como la de Sofía Loren- es la dificultad para reproducirla intencionadamente. Esta es una de las pocas ventajas con las que cuenta el análisis científico del comportamiento no verbal, especialmente en el campo de la detección de mentiras. Sánchez Navarro (2004) explica las diferentes estructuras corticales y subcorticales que intervienen en el proceso emocional, y cómo escapan al control cognitivo en nuestro cerebro, lo que dificulta una  imitación perfecta. Veámoslo:

Imitación Modern Family
Imitación Heidi Klum

Imitación Nicole Smith
Imitación perro
  • En el primer caso, Julie Bowen, de Modern Family, no consigue reproducir la mueca unilateral de desprecio con sus labios. Además, eleva su ceja derecha, en un intento de simular envidia/ironía en la observación de los senos de Sofía Vergara.
  • En el caso de la replicante de Heidi Klum (segunda fotografía), se aleja todavía más de la expresión emocional de Sofía Loren, componiendo una cara de sorpresa y miedo, dando la impresión de estar asustada.
  • En el tercer caso, en la campaña de Guess, la expresión de la actriz australiana Sky Nellor también se distancia mucho, al cerrar los ojos en exceso y componer una mueca de asco con sus labios y dientes.

  • Al final, la versión más espontánea es la canina de la última fotografía, y no es broma. Su expresión es de sorpresa, con lo cual tampoco coincide con la original, pero al menos es tan natural como la de la legendaria actriz italiana.

Lo que de verdad ocurrió aquella noche

La secuencia de los hechos que conseguimos rescatar documenta gráficamente lo sucedido aquella noche, y cómo evoluciona la reacción emocional de Sofía Loren: desde el saludo cortés inicial, hasta la rendición final ante lo irremediable. El control de conducta de la actriz está presente en toda la secuencia, a diferencia de lo que ocurre en la célebre imagen objeto de este post, probablemente la más auténtica de toda la velada.

Junto a esta ilustración de Ulises, seleccionamos dos interesantes artículos publicados en los periódicos españoles El Mundo y ABC, que ayudan a contextualizar mejor la imagen: El día que Sofía Loren encontró una dura competencia. Pareja de ases.

Referencias